La abundancia de palmas de corozos dio origen al nombre de la ciudad sagrada: Kohunlich
Siguiendo los pasos y reviviendo las aventuras de los grandes viajeros y exploradores del Mundo Maya viajamos a Chetumal y Kohunlich (que se encuentra a unos 55 km (40 min) de Chetumal), en Quintana Roo, donde por cuatro días nos adentramos en sus fascinantes secretos al explorar la selva navegando en kayak por el río Hondo, frontera con Belice; también exploramos manglares, esteros y cenotes y nos acercamos a una cultura milenaria al recorrer en bicicleta de montaña los sacbeob, antiguos caminos mayas (su función era comunicar una ciudad con otra) que nos llevaron hasta el espectacular sitio arqueológico de Kohunlich.
Kohunlich proviene del inglés cohoonridge (corozal o lomerío de corozos), que era el nombre de un antiguo campamento maderero ubicado en la zona hacia los años veinte o treinta del siglo XX.
Alude a su localización en pequeñas elevaciones del terreno con palmas de corozo, especie característica del sur de la península de Yucatán y el Petén beliceño y guatemalteco. Cuando fue visitado por primera vez en 1912 por el arqueólogo norteamericano Raymond Merwin, se le llamó Clarksville, en referencia al nombre de otro campamento que funcionaba en las inmediaciones del sitio.
Importancia
Kohunlich es uno de los sitios más estudiado del sur de Quintana Roo y el que cuenta con la mayor cantidad de áreas abiertas a la visita.
Resulta de gran interés porque son muy variados los conjuntos arquitectónicos explorados y permite conocer aspectos diversos de la vida cotidiana y ceremonial de sus antiguos habitantes mayas.
La ciudad se localiza en las tierras bajas del sur, en una zona que permite reconocer la presencia de ciertos vínculos con otras regiones del mundo maya, en particular del Petén guatemalteco y de Río Bec, en Campeche.
Pero Kohunlich no es simplemente la mezcla de influencias diversas, sino que muestra un estilo propio, tanto en la arquitectura como en la iconografía y la producción de cerámica.
El asentamiento habría iniciado hacia el año 200 antes de nuestra era, cuando se construyeron algunas plataformas de mampostería en el área del conjunto Ya'axná, el más antiguo de la ciudad.
En el periodo posterior se conformó la urbe que podemos apreciar hoy, hasta adquirir cierta importancia en la última parte del Clásico temprano (aprox. 500-600 de nuestra era). En esta época se construyó el Templo de los Mascarones, estructura ornamentada originalmente con ocho figuras moldeadas en estuco (de los cuales sólo se conservan cinco), considerados como una de las muestras más acabadas de la iconografía maya de su tiempo.
El mensaje simbólico de estos mascarones es muy complejo y ha dado pie a numerosas interpretaciones, habiéndose convertido, asimismo, en uno de las imágenes más características del actual estado de Quintana Roo. Durante este periodo se erigieron los tres templos principales del conjunto Ya’axná.
En el Clásico tardío (600-900 de nuestra era), Kohunlich se convirtió en un enorme asentamiento y se construyeron la mayor parte de las estructuras que hoy pueden apreciarse, como la plaza de las estelas, considerada el centro del sitio durante este tiempo, así como los 27 escalones y el conjunto Pixaán, dos importantes complejos residenciales de élite.
El crecimiento de la ciudad continuó hacia el Clásico terminal (aprox. 900-1000) y aún en el Postclásico temprano (1000-1200 de nuestra era).
Sin embargo, después del año 1200 cesó la actividad constructiva y la población pareció dispersarse en el entorno del sitio, reutilizando como viviendas algunos de los antiguos edificios rituales, ya en ruinas, así como las áreas centrales de las antiguas plazas.
La presencia de estos pobladores sólo ha podido documentarse a través de ofrendas depositadas sobre el derrumbe de algunos edificios.
Después de la conquista española la región quedó casi totalmente deshabitada, pero fue ocupada a intervalos por algunos prófugos del dominio colonial.
Tiempo después, hacia finales del siglo XIX y principios del XX, comenzaron a establecerse diversos campamentos madereros y chicleros, entre los cuales estaba el que Merwin visitó a principios del siglo pasado.
Además, la gran cantidad de edificios abiertos al público son un atractivo para apreciar sus múltiples aspectos didácticos, que dan una idea del entorno urbano y natural de la vida de sus desaparecidos habitantes mayas.
Además, la amplitud de la zona permitió conservar un ecosistema muy completo, y la convirtió en refugio de una importante cantidad de aves, reptiles y mamíferos, que encontraron protección dentro de sus límites.
Descripción del sitio
Kohunlich está conformado por una serie de conjuntos arquitectónicos de carácter ceremonial y residencial, algunos de los cuales pudieran haber funcionado como barrios o agrupamientos familiares de alto nivel.
El recorrido se inicia en el complejo habitacional asociado a la Acrópolis, donde puede observarse un interesante conjunto de edificios residenciales equipados con banquetas, nichos y diversos elementos asociados a la vida cotidiana.
Aunque los recientes hallazgos realizados en el conjunto Ya’axná han modificado la idea que hasta hace poco tiempo se tenía sobre la ocupación temprana de Kohunlich, el edificio de mayor importancia simbólica y ritual es el Templo de los Mascarones.
Dentro del grupo de las estructuras de alto rango también debe incluirse la plaza de las estelas (el Palacio de las Estelas, la Gradería y El Rey), al interior de las cuales posiblemente se llevaban a cabo actividades públicas o administrativas.
La Acrópolis, otro de los grandes conjuntos del sitio, pertenece también a los edificios residenciales de alto nivel.
Aunque de menor rango pero interesantes porque pudieron ser sedes administrativas de la ciudad, los edificios de la plaza Merwin son excelentes ejemplos del estilo arquitectónico propio del sitio. Más sencillas son las plataformas o "vías" del conjunto residencial ubicado al oeste de dicha plaza.
La gran cantidad de deshechos de talla recuperados durante la excavación de estos edificios permite suponer que sus habitantes eran artesanos dedicados a fabricar herramientas de pedernal.
En Kohunlich también se han excavado una serie de edificios residenciales que habrían sido ocupados por la elite gobernante.
Los más importantes son los conjuntos de los 27 escalones y de Pixaán, el último de los cuales aún se encuentran en proceso de exploración.
En ambos se ha excavado un complejo sistema de palacios y estructuras residenciales, al interior de las cuales fueron enterrados diversos personajes de alto rango.
Durante el recorrido, los visitantes de Kohunlich pueden conocer una ciudad maya completa, incluido un complejo sistema de canalización del agua de lluvia hacia la aguada, de aparente construcción artificial.
La visita a las diversas estructuras permite, asimismo, reconocer el desarrollo de los estilos arquitectónicos del sitio, desde las "molduras en delantal" tipo Petén del Templo de los Mascarones, hasta las columnas embebidas en los muros que recuerdan a las de la vecina región Río Bec y que pueden apreciarse en un buen número de edificios.
El carácter único de estructuras como la Acrópolis, con sus diversas etapas constructivas, y la acabada técnica de mampostería de los palacios, rasgos distintivos de Kohunlich, complementan el recuento arquitectónico de esta antigua urbe maya, situada además en una hermosa zona matizada por las palmeras de corozo.
Servicios disponibles en la Zona Arqueológica de Kohunlich
Un área de atención al público, estacionamiento, sanitarios y taquilla para la expedición de boletos.
Además, en la ciudad de Chetumal pueden contratarse guías certificados, que conducen al visitante por la zona durante el horario autorizado.